James Dean, el piloto

Vivir rápido y morir joven

Influenció a una generación inconformista marcada por la desilusión adolescente y el distanciamiento social. Desarrolló una carrera meteórica como actor en Hollywood dejando siete películas en apenas cinco años. Demostró su capacidad para encarnar a jóvenes problemáticos aportando una gran sensibilidad en sus interpretaciones, lo que le valió tres nominaciones al Óscar, dos de ellas de manera póstuma. Marcó un canon de belleza con su atractivo y un estilo cuidadosamente descuidado que lo ha convertido en un referente para jóvenes de todas las épocas. Disfrutó de las carreras como piloto de automóviles de velocidad, aquella que siempre estuvo ligada a su vida y que le llevó a vivir rápido y morir joven.

Al este del Edén

Nueva York, 1954. Elia Kazan acaba de rodar Un tranvía llamado deseo junto con Marlon Brando y ya se preparaba para dirigir su próxima película. En este caso buscaba un actor protagonista para desempeñar el papel de Cal Trask, un personaje introvertido, tosco, melancólico y apasionado. Había oído hablar de un chico que estaba recibiendo buenas críticas en Broadway en la obra The Immoralist, que había trabajado como extra en otras cintas y que se ajustaba a la descripción del personaje que buscaba. Se llamaba James Dean y se puso en contacto con él para realizarle una propuesta.

Ambos volaron juntos desde Nueva York a Los Ángeles el 8 de marzo para cerrar el acuerdo y Dean se mudó a un piso en el plató de la Warner con Richard Davalos, que haría de su hermano en la misma película. La pasión que tenía Jimmy por el mundo del motor le llevó a comprarse el mes siguiente una motocicleta Triumph T-110 de 650 cc y un MG TD deportivo de 1953. 

La película se titularía Al este del Edén y se empezó a rodar el 27 de mayo, se acabó el 9 de agosto y se estrenó el 9 de marzo de 1955. Dean no acudió a un evento en el que Eva Marie Saint, Marilyn Monroe y Marlene Dietrich trabajaron como acomodadoras. Varios días después se le vio solo en un cine convencional visionando su primer gran papel.

Rebelde sin causa

Marzo de 1955, el joven Jimmy estaba en la cresta de la ola y se lo comparaba con Marlon Brando por su notable actuación en al Este del Edén, la cinta que le lanzó al estrellato y que significó su primera nominación al Óscar. Ya tenía un nuevo guión entre manos, en esta ocasión interpretaría el papel de Jim Stark, un problemático adolescente de Los Ángeles, junto a Natalie Wood y bajo las órdenes de Nicholas Ray en una cinta titulada Rebelde sin causa. Antes del rodaje adquirió un Porsche 356 Speedster descapotable blanco al que llamó «el Cerdito», por sus suaves formas redondeadas. Era un automóvil diseñado para el mercado de aficionados a las carreras amateurs ya que hacía las veces de coche de calle y al mismo tiempo de competición, desmontando el parabrisas que traía. El 26 de marzo se inscribe como «Dean Jas», con el número 23 pintado en las puertas de su Speedster, en una carrera de aficionados en Palm Springs. Consiguió una victoria en la manga eliminatoria y una tercera posición en la carrera definitiva detrás de los prototipos de Ken Miles y Cy Yedor. Posteriormente Miles fue descalificado y Dean se alzó con la segunda posición. El domingo 1 de mayo, bajo la lluvia, corre en el Minter Field Bakersfield donde queda tercero de la categoría absoluta, detrás de Marion Playan y John Kunstle, y primero de su modalidad.

Gigante

Dean corre su cuarta carrera como piloto el 29 de mayo en Santa Bárbara, en el Santa Monica Road Race Course, donde rompe el motor cuando marchaba cuarto. Su siguiente destino estaría junto a la frontera que une Estados Unidos y México, ahí se encuentra la localización de la que será su nueva película, la segunda superproducción que grabará en el mismo año. Se uniría al rodaje más tarde que sus compañeros de reparto ya que estaba terminando de rodar Rebelde sin causa. En este caso su personaje sería Jett Rink, con el que compartía el rasgo de la soledad, en la película Gigante. Entre el elenco de actores se encontraban Elizabeth Taylor o Rock Hudson, y estaba dirigida por el oscarizado George Stevens.

Su futuro prometía ya que sus papeles eran sinónimo de grandes actuaciones y nominaciones en los grandes premios del momento. Las grandes compañías cinematográficas se peleaban por tenerlo como protagonista en sus películas. Con Metro-Goldwyn-Mayer Studios había firmado un contrato para interpretar un biopic sobre el boxeador Rocky Graziano, que se titularía Somebody up there likes me y que comenzaría a grabar en 1956 bajo las órdenes de Robert Wise y junto a Pier Angeli, una de las mujeres de su vida. También estaba en negociaciones con la Warner Bros la cual le ofrecía 900.00 dólares por realizar 9 películas en 6 años, incluyendo 12 meses sabáticos.

Vivir rápido

Durante 1955 James Dean había anunciado a algunos de sus amigos en privado que planeaba dedicarse a las carreras de coches durante el año lejos de los estudios de grabación que le prometía la Warner, mientras tanto tenía una cláusula por la cual no podía competir en ninguna prueba automovilística durante el rodaje. Todavía estaba trabajando en Gigante por lo que era un buen momento para cambiar el Porsche 356 Speedster que había utilizado en su debut en las carreras y que empezaba a dar signos de flaqueza. Quería afrontar la nueva aventura en los circuitos con un vehículo de garantías por lo que encargó un Lotus MK X a la fábrica británica fundada por el prestigioso Colin Chapman.

Finalizando su trabajo en el set de grabación, Dean ya tiene en mente su vuelta a los circuitos. Lotus le comunica que su pedido va a sufrir un retraso lo que provoca la impaciencia del actor. Jimmy no duda y adquiere el 21 de septiembre de 1955 un Porsche Spyder 550 plateado que vio en la sala de muestras de Competitions Motors, en Vine Street Hollywood.

Solo se habían fabricado 90 automóviles de ese modelo, un vehículo de aluminio que apenas pesaba 600 kilos y que podía alcanzar sin problema los 220 kilómetros por hora. El coche fue personalizado por su amigo George Harris, diseñador del primer Batmovil, que le puso asientos de tela escocesa, le pintó el número 130 en la carrocería y dos franjas rojas en la parte trasera. Aquel coche ya tenía un sobrenombre pero esta vez no se lo puso Dean, sino Bill Hickman, corredor y amigo personal, que lo denominó como Little Bastard en alusión a una broma que mantenían ambos puesto que Hickman le había puesto ese mote al actor, y Dean a él Big Bastard.

Malos presentimientos

La vinculación de Jimmy con el mundo del motor es un reclamo para una campaña publicitaria destinada a la prevención sobre los accidentes de coche. Se utilizaría la imagen de un icono reconocido de Hollywood para concienciar a los más jóvenes de los peligros de la carretera. El anuncio que se emitiría en televisión termina con el actor pronunciando una consigna que acabó por cambiar el mismo del guión original:

«Antes iba a todo gas. Corría riesgos inútiles en la carretera. Pero ahora soy muy, pero que muy prudente. ¡Recuérdelo, conduzca despacio; la vida que usted salve puede que sea la mía!» 

(Sustituyó “puede que sea la suya!» por «puede que sea la mía»)

El nuevo vehículo adquirido parece que ha causado cierta impresión en Dean que no duda en enseñárselo a su círculo más cercano. Invita a dar una vuelta a Ursula Andress que finalmente rechaza por miedo, ni siquiera se sube para verlo por dentro. Su amiga Eartha Kitt comenta que aquel automóvil le transmite muy malas sensaciones.

23 de septiembre de 1955, James Dean se dirige orgulloso a los mandos de su nueva adquisición a comer al restaurante Villa Capri de Hollywood. Dentro del establecimiento se topa con el también actor Alec Guinness, con el que charla durante un rato para acabar enseñándole el automóvil. Las palabras de Guinness tras observar el impresionante bólido fueron rotundas:

«Si te subes a ese coche te encontrarán muerto en él de aquí a una semana»

Morir joven

Mañana del 30 de septiembre de 1955, James Dean y su mecánico, Rolf Wütherich, preparan el 550 Spyder en el taller de Barris para desplazarse a las carreras de Salinas en California. Acababa de terminar de rodar Gigante y podía volver a competir. La idea era partir sobre el mediodía y remolcar el coche con un Ford Country Squire Woddie station wagon. En el último momento Dean decidió conducir el Spyder para rodarlo antes de competir junto con Rolf que actuaría de copiloto. Detrás de ellos, en la furgoneta Ford, irían Hickman y el fotógrafo Sanford Roth encargado de realizar un reportaje sobre las peripecias del actor dentro de las carreras.

Dean quiere probar de que es capaz su nueva adquisición y pronto el Spyder plateado toma la delantera con solvencia. Pararon a almorzar en una cafetería de Castaic Junction, en el Valle de Santa Clarita. James comió un pastel de manzana y un vaso de leche, Wuetherich, una hamburguesa con queso y cebolla. De nuevo se lanzan a la carretera.

15:30 horas, un patrullero estatal les para y les multa por exceso de velocidad cerca del Condado de Kern. Circulaban a 105 kilómetros por hora en una zona limitada a 90. Tras este incidente deciden parar a repostar en Lost Hills, en una gasolinera llamada Balckwell’s Corner. Aprovechan para comprar una Coca-Cola y una manzana, y se encuentran con un amigo y conocido de las carreras, el piloto Lance Reventlow con el que intercambian impresiones antes de reanudar el viaje. Lance también se dirige a Salinas para correr y se citan para cenar en Paso Robles.

Continuan su trayecto cerca de Cholame, donde están a punto de chocar con un Pontiac que iba en dirección contraría al intentar adelantar a otro vehículo que transitaba a menor velocidad. Entre las 17:30 y 17:45 horas Dean divisa un Ford Custom Tudor coupé del 50 y le comenta a su copiloto:

“Supongo que el tipo nos verá. Tiene que parar”

No había acabado de decir estas palabras cuando el Ford empezó a doblar en dirección al cruce hacia la izquierda, no aminoró y se quedó casi frente al Porsche. Dean no pudo reaccionar a tiempo y en el impacto, casi frontal, se fracturó los brazos y el cuello. Murió en una ambulancia pocos minutos después. Rolf Wütherich logró sobrevivir y el conductor de la furgoneta Ford salió ileso. La vida de James Dean se apagó aquel día a los 24 años a bordo de una de las pasiones de su vida en el cruce de la Ruta Estatal 466 con la Highway 41.

«Vive rápido, muere joven y deja un hermoso cadáver»

James Byron Dean

Fotografía | Bob D’Olivo | Sanford Roth

Daniel Juárez

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