El primer hincha

El hinchador de Nacional

Estamos acostumbrados a referirnos a los aficionados del fútbol como hinchas, o en su conjunto como hinchadas, pero ¿Por qué nos referimos a estos supporters del fútbol de esa manera? Tiene un aficionado uruguayo llamado Prudencio Miguel Reyes, apodado “El Gordo”,  la respuesta a esta pregunta.

El football, inventado por los ingleses, emigró a Sudamérica y con este, lo hicieron tanto ciudadanos británicos, impulsados por la Primera Guerra Mundial y encargados de practicarlo, como también sus formas. Durante las primeras décadas, este deporte tenía la formalidad de otras disciplinas inglesas como el polo,  el cricket, o el golf.  El silencio reinaba en los campos y solo era interrumpido por tímidas exclamaciones o aplausos para celebrar la consecución de un gol.

En esta época de formalismos, surge el protagonismo de “El Gordo”. Era un talabartero local, que fue contratado por el Club Nacional de Football de Montevideo. Su habilidad con el cuero le hacía idóneo para realizar tareas relacionadas tanto con botas, como con balones. Era el encargado de la utilería del equipo, y su tarea principal era la de hinchar los balones, la cual no era una tarea sencilla, ya que en la época no existían las facilidades de ahora, y lo hacía a pulmón.

Don Prudencio no ocultaba su amor por los colores de Nacional, y lo exteriorizaba de una manera muy poco convencional en la época: corría de una banda a otra del campo gritando y arengando a los jugadores. Sus poderosos gritos llamaban la atención a los demás, y rápidamente se convirtió en un popular personaje del fútbol uruguayo, era “El Hincha de Nacional”.

Su algarabía y sus ganas contagiaron a los demás aficionados de las gradas, y también del mundo y es de esta manera, no solo cómo surge el “hincha”, sino que es la explicación de como existen las hinchadas en todo el mundo. Es difícil imaginarse el fútbol sin el colorido y el canto de las hinchadas, y es casi impensable que esto no hubiera surgido en otro momento posterior, pero es gracias al “Gordo Reyes” que lo conocemos y lo vivimos de esta manera.

Jugar sin hinchada es como bailar sin música

Eduardo Galeano

Fotografía | Archivo Club Nacional de Football


Deja un comentario