Historias de fútbol y vida en Palestina
Hasta la fecha (y cuando este artículo se publique en Revista Supporter la cifra habrá aumentado), al menos 437 futbolistas han sido asesinados en Gaza. 437, casi la totalidad de jugadores que componen nuestra liga española de primera división. Sumémosle entrenadores, árbitros, administrativos y personal técnico de todas las disciplinas deportivas, y la cifra alcanza 785 seres humanos asesinados que tejían la red futbolística y deportiva en Palestina. Pongámosle nombres y apellidos a este mar de números del horror.
Obeid: El Pelé palestino
Suleiman al-Obeid, exfutbolista de la selección apodado “Palestinian Pelé”, fue asesinado mientras esperaba ayuda humanitaria. Suleiman comenzó su carrera en el club Khadamat al-Shati, ubicado en el campo de refugiados de Shati. A lo largo de su trayectoria, brilló en varios equipos, incluyendo el Markaz Shabab al-Am’ari en Cisjordania o el Gaza Sport, equipos emblemáticos para los aficionados al fútbol en Palestina. En la selección nacional, al-Obeid acumuló 24 partidos entre 2007 y 2013, anotando solo dos goles, pero convirtiendo unos de ellos en recuerdo imborrable para la hinchada Palestina, al marcarle de chilena a Yemen en el Campeonato de la WAFF en el 2010. «El Pelé palestino» superó la cifra de los 100 tantos en su carrera, batido solamente por un selecto grupo de futbolistas elegidos, como el caso de otro compañero recientemente asesinado.
Mohammed Barakat
El 11 de marzo de 2024, el ejército israelí añadió a su lista de cada día 67 palestinos aniquilados más, además de otros tantos 106 heridos. Entre los muertos, uno de los futbolistas más queridos en la Franja, Mohammed Barakat. “El león”, como así era apodado, fue asesinado en un ataque aéreo por el ejército de Netanyahu. Su casa y su familia quedó totalmente destruida y aquel día, el primero del mes sagrado de Ramadán, Gaza perdió a uno de sus deportistas más queridos. Barakat era un futbolista especial fuera del terreno de juego, y sus números en el césped hacían de su figura uno de los mitos balompédicos palestinos más reconocidos, al ser el primer jugador en alcanzar los 100 goles con un solo club, el Shabab Khan Younis. Su carrera lo llevó a jugar en Gaza, Jordania y Arabia Saudita, además de tener el honor de poder haber defendido los colores de su selección nacional en tres ocasiones. Su habilidad en el campo y su carácter fuera de él lo convirtieron en un referente y un símbolo de esperanza en un territorio donde el fútbol, también, es un acto de resistencia cultural, como así lo demostró nuestro siguiente deportista.
Mohammed Safi
Menos de un año antes, el 15 de noviembre de 2023, otra bomba había sacudido el deporte palestino: Mohammed Safi, conocido entrenador de fútbol y activista social, muere en otro ataque por aire del ejército israelí. Licenciado en educación física por la Universidad Al-Aqsa y entrenador FIFA, Safi era el míster principal del Club de Fútbol Al-Amal, en el sur de Gaza. Mohammed se fue siendo un referente por su trabajo de cantera con cientos de jóvenes gazatíes, que intentaban cambiar su realidad a través del balón. “Mi hijo soñaba con representar a Palestina internacionalmente”, relata Shaker, padre del entrenador, rodeado de los restos de los reconocimientos futbolísticos de su hijo. “Creía que el deporte podía sacar a los jóvenes de la desesperación”.
La estrategia deportiva de Israel
El genocidio no solo se ha cobrado la vida de símbolos deportivos para la sociedad palestina, sino también espacios fundamentales para el desarrollo del deporte y la alegría en la Franja de Gaza y Cisjordania. Se calcula que 288 infraestructuras deportivas han sido destruidas, incluyendo estadios, gimnasios, sedes de clubes, federaciones y canchas escolares de fútbol. Un ejemplo simbólico es el estadio de Yarmouk, que ha quedado reducido a escombros tras los ataques en las zonas circundantes. La destrucción de estas infraestructuras no solo afecta la práctica deportiva, sino que también socava la cohesión social y el ocio y demuestra la deliberada y estratégica decisión de Israel de añadir el fútbol y el deporte a su repugnante lógica genocida. Si Netanyahu mezcla política y deporte, cómo pedirle a Borja Iglesias y a todos nosotros, que no lo hagamos.

