Cultura

Fue la mano de Dios

La película dirigida por Paolo Sorrentino inspirada en su juventud en Nápoles, nos demuestra que el fútbol sobrepasa los terrenos de juego.

La influencia del fútbol en la vida

La relevancia del fútbol va más allá de los terrenos de juego. Que se lo digan al reconocido director de cine Paolo Sorrentino, autor de obras destacadas como La Gran Belleza, La juventud, Il Divo o la reciente Fue la mano de Dios donde nos traslada a su juventud en la Nápoles previa a la llegada de Diego Armando Maradona al club de la ciudad. La huella que dejó el fútbol en Sorrentino se puede ver en guiños a lo largo de su filmografía pero es en esta película, la más íntima, donde el deporte rey tiene un protagonismo tan trascendental que condiciona un hecho trágico familiar de tal manera que acaba salvándole la vida. Puede parecer en un primer momento que esta película gira unicamente en torno a la jugada mágica de el pelusa en el mundial de 1986 pero hace falta verla para comprender el contexto del momento y la influencia del astro argentino que llegó a marcar a la sociedad napolitana, incluida la familia de Sorrentino que queda bien retrata de una manera más conmovedora y menos exagerada de lo que nos tiene acostumbrados. Sin duda el fútbol es uno de los elementos conductores que fraguaron la personalidad y la vida de Paolo desde que es un niño hasta la actualidad como gran cineasta y demuestra una vez más que no son solo «22 tíos que corren en pantalón corto detrás de una pelota». Dar veracidad a esta manida frase es dar pie al tópico de los detractores del fútbol que no respetan, no quieren o no saben disfrutar de un deporte tan bello que en su máximo exponente de juego puede llegar al arte, como la Holanda de 1974 liderada por Johan Cruyff, o en este caso la figura de Maradona que sirvió de inspiración a una persona perdida en su juventud y que encontró como guía el fútbol y el cine. Ya habló del condicionante del deporte rey en la vida el propio Nick Horny en el genial libro Fiebre en las gradas donde relata que su obsesión como hincha le llegó a influir en su manera de vivir. Estos ejemplos demuestran que el balompié y la cultura son vasos comunicantes que sirven como inspiración y que nos regalan obras como la dramática, cómica y bonita Fue la mano de Dios de Paolo Sorrentino. El balón influye en la vida y como decían figuras como Arrigo Sacchi y Jorge Valdano:

«El fútbol es lo más importante entre las cosas menos importantes de la vida»

Fotografía | Fue la mano de Dios

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