El club de los capitanes muertos

¡Oh capitán, mi capitán!

«No leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana. Y la raza humana está llena de pasión. La medicina, el derecho, los negocios y la ingeniería son carreras nobles y necesarias para la vida. Pero la poesía, la belleza, el romanticismo, el amor… son las cosas que nos mantienen vivos«

John Keating

No vemos y jugamos al fútbol porque es bonito. Vemos y jugamos al fútbol por esa pasión de la raza humana de la que habla Robin Williams al interpretar a John Keating. A la poesía, la belleza, el romanticismo o el amor se le puede añadir el fútbol. Porque sí, efectivamente, es un arte, es cultura, es la unión de pueblos para ver un espectáculo, para ver una danza, una coreografía de movimientos, y para vivir ese sentimiento de pertenencia con ardiente pasión.

«No olviden que, a pesar de todo lo que les digan, las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo»

John Keating

Esta frase del personaje del club de los poetas muertos es fuente de inspiración para la vida y, por lo tanto, para el fútbol. Las palabras y las ideas en el fútbol nacen en la figura del capitán. Y, si pueden cambiar el mundo, pueden cambiar el fútbol y, si pueden cambiar el fútbol, pueden cambiar su historia.

¡Oh capitán, mi capitán…!

José Nasazzi (1901-1968)

Este defensor uruguayo apodado «El Mariscal» ganó 3 Mundiales y 4 Copas América con Uruguay.

«La selección es la patria misma»

Giuseppe Meazza (1910-1979)

Delantero histórico del Inter de Milán, alzó como capitán 2 Mundiales para Italia. Un año después de su muerte, San Siro fue rebautizado con su nombre.

«Mi pobre padre, justo antes de perderlo, trató de darme un rifle para el día de San José, pero me rebelé. No paré de rodar por el suelo y grita. Yo quería una pelota»

Obdulio Varela (1917-1996)

«El Negro Jefe» consiguió 1 Mundial y 1 Copa América como mediocentro de la selección charrúa.

“En la cancha me sentí responsable de la alegría o tristeza de los demás. Pero también me sentí libre”

Fritz Walter (1920-2002)

Capitán alemán que levantó la Copa del Mundo de 1954 ante Hungría en Suiza contra todo pronóstico. Esta victoria supuso el inicio del milagro económico alemán. Por ello, aquel partido se conoce como El Milagro de Berna.

«Consternados nos miramos el uno al otro, pero no hubo críticas de Kholi o Toni. tan pronto como recibimos listo para el reinicio, Max Morlock hizo todo lo posible para reunir el equipo»

Miguel Muñoz (1922-1990)

Historia madridista. Como futbolista ganó 3 Copas de Europa con el Real Madrid y, como entrenador del club blanco, otras 2 orejonas. Además, fue seleccionador español en dos etapas.

«No todo el monte futbolístico es orégano»

Hilderaldo Luiz Bellini (1930-2014)

Pasó a la historia por ser el primer brasileño que levantó una Copa del Mundo para Brasil. También participó en el campeonato de 1962, pero el capitán fue Mauro Ramos.

«Comencé jugando en el Vasco, y pronto llegaron mis primeras convocatorias con la selección. Rápidamente los responsables decidieron que yo tenía que ser el capitán del equipo. También lo era en el Vasco. Lo decidieron porque me gustaba mucho hablar y llamar la atención a los compañeros»

Mario Coluna (1935-2014)

El gran capitán del Benfica de Bela Guttman y la selección de Portugal de los años 60 fue mozambiqueño. El gran escudero de Eusebio. Levantó 2 Copas de Europa.

«Si tocas más al niño (Eusebio), te vas de aquí con una pierna lamiendo la otra»

Billy McNeill (1940-2019)

Este escocés fue el primer británico que alzó al cielo una Copa de Europa. Lo hizo en la temporada 1966-1967 después de que el Celtic de Glasgow se impusiera al Inter de Milán de Helenio Herrera.

«A menudo me han preguntado qué hace que un equipo sea exitoso y creo que la respuesta es relativamente simple. Se trata de saber que sus compañeros están a su lado listos para prestar su apoyo incondicional en la creencia de que no hay nada que no se pueda lograr»

Bobby Moore (1941-1993)

Su estatua en Wembley conmemora su liderazgo en el Mundial de 1966. Historia de la selección inglesa y del West Ham, ganó la Recopa con los hammers en 1965 y levantó la única Copa del Mundo de los Three Lions.

«Si nunca concedes un gol, vas a ganar más juegos de los que pierdes»

Giacinto Facchetti (1942-2006)

Defensor con alma de delantero en el Inter de Milán y que, como capitán de la azzurra, levantó la Eurocopa de 1968 como anfitrión.

«Hay días en que ser un Interista es fácil, otros en los que es un deber y días en los que es un honor»

Carlos Alberto (1944-2016)

Aunque no fue el primero, quizá sí es el capitán brasileño más icónico. El de aquella gran Brasil del 70. Un defensor con técnica y poderío que nos dejó uno de los mejores goles de la historia de los Mundiales en el cuarto de los brasileños.

«El fútbol es el analgésico de la gente, es una válvula de escape, una religión en Brasil. En 1970, sabíamos que vivíamos en un régimen militar, pero no teníamos nada que ver con eso. Fuimos allí y jugamos nuestro papel. Ningún gobierno ha ayudado a ningún campeón mundial»

Emlyn Hughes (1947-2004)

Apodado crazy horse, lideró al Liverpool de los 70 ganando 2 Copas de la UEFA y 2 Copas de Europa (en la primera Copa de la UEFA, el capitán fue Tommy Smith).

«El Liverpool es mágico. El Everton es trágico»

Johan Cruyff (1947-2016)

Capitán de la Naranja Mecánica que fue plata en el Mundial de 1974 y bronce en la Eurocopa de 1976. 3 Copas de Europa y 3 balones de oro a sus espaldas como jugador y 1 Copa de Europa con el Dream Team como entrenador en el FC Barcelona.

«Jugar al fútbol es muy simple, pero jugar un fútbol simple es la cosa más difícil que existe»

Gaetano Scirea (1953-1989)

Otro defensor con vocación ofensiva, sustituyó a Zoff como capitán en Italia y la Juve tras la retirada del meta. En Turín, llegó a levantar 2 Copas de la UEFA y 1 Copa de Europa, entre otros títulos. Antes había sido campeón del mundo en España 1982.

«Robé algo de cada uno de los técnicos que tenía. De Word, la capacidad de empoderar a los jóvenes. De Trapattoni, la capacidad de mantener el vestuario unido. De Marchesi su serenidad. De Bearzot esa humanidad extraordinaria que es la base de todo éxito»

El club de los poetas muertos nos enseña a aprovechar el momento. Y no hay otro momento que nuestra propia vida. La vida es el paréntesis de la nada. Así que, mientras estamos vivos, debemos extraer todo el meollo a la vida. Todos estos capitanes dejaron huella y, desde luego, vivieron e hicieron vivir más intensamente a los demás.

“Carpe Diem. Porque somos alimentos para gusanos, señores. Porque, aunque no lo crean, un día todos los que estamos en esta sala dejaremos de respirar. Nos pondremos fríos y moriremos. Aprovechen el día, muchachos. Hagan que sus vidas sean extraordinarias»

John Keating

Fotografía | Bert Verhoeff | Franck Opitz | Joop van Bilsen | Peters Hans | Revista Estadio

Álvaro Cañete

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