Los orígenes del aficionado

¿Dónde nace la pasión por el deporte?

Deporte y aficionado han ido ligados de la mano casi desde el principio de la historia del propio deporte. Las primeras prácticas deportivas conocidas estaban basadas en esfuerzos físicos como la caza para sobrevivir, correr para huir de animales salvajes, saltar para atravesar obstáculos… todos elementos de supervivencia pero vinculados a las primeras actividades que dieron origen a la práctica deportiva.

En este caso no existía aficionado como tal y debemos remontarnos haya por el siglo IV a.C en las primitivas civilizaciones mediterráneas donde se empezó a practicar la lucha y el salto a los toros en las fiestas minoicas de Creta y donde encontramos los primeros visos de aficionados que observaban con asombro estas prácticas.

A finales del siglo III a.C encontramos en China a distintas dinastías que se convirtieron en aficionados de un deporte denominado Cuju, un juego de pelota precursor del fútbol actual que consistía en introducir un balón de cuero relleno de plumas en una red a una altura de 10 metros.

En Egipto se llevaban a cabo competiciones de caza, tiro con arco, lucha y carreras desarrolladas aproximadamente sobre el 1.500 a.C. Estas actividades eran practicadas y seguidas principalmente por nobles.

El juego de pelota mesoamericano, otro precursor del fútbol actual, es otro de los primeros deportes en los que podemos encontrar aficionados, en este caso los pueblos precolombinos de Mesoamérica. Un juego cargado de simbolismo y en el que el perdedor era sacrificado.

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