El Brexit futbolístico

Una medida más que política

La más que probable salida de Reino Unido de la Unión Europea se ha llevado por delante el panorama político y social de todo el continente. Una decisión arriesgada que cambiará el futuro más cercano en diferentes ámbitos. Sin embargo son demasiadas especulaciones vinculadas a lo qué puede ocurrir en el aspecto deportivo tras el adiós a las islas británicas.  Está claro que habrá modificaciones, pero ¿cuáles, cuándo, cómo y por qué?

El conocido “Bréxit” es la unión de dos términos diferentes: “British” y “Exit”. Dicha terminología se ha acuñado para referirse a la decisión de los británicos de abandonar de manera definitiva la Unión Europea. Antes de llegar a esta resolución, el exPrimer Ministro Británico, David Cameron, decidió aceptar el referéndum para conocer cuál era la opinión de sus votantes ante esa posible marcha. La sorpresa saltó cuando el “sí” ganó al no. Un resultado que ya ha provocado movimientos en la economía, política… y que próximamente comenzará a afectar de manera directa al deporte, y más concretamente al fútbol.

Para entender de forma sencilla las consecuencias del Brexit hay que comenzar a plantear desde el primer momento a los países que forman el Reino Unido como ajenos a Europa. Una premisa sencilla, básica, pero a la vez indispensable. Pese a todo, también se debe conocer que no serán cambios repentinos sino paulatinos. Habrá que esperar varios años para empezar a convivir con la nueva Europa futbolística.

En cuanto ésta comience a funcionar, todos los futbolistas británicos pasarán a ser considerados dentro del resto de clubes europeos como extracomunitarios, es decir, como si ahora cualquier club del continente fichase a un futbolista americano, africano o asiático. Una situación que a su vez perjudicará también a los propios clubes, ya que determinados jugadores que antes no ocupaban plaza de extracomunitarios, ahora sí lo harán.  A pesar de ello, la UEFA ya se ha manifestado para ratificar que esa novedad no repercutirá en competiciones europeas, como por ejemplo la Liga de Campeones o la Liga Europa.

Otra de las consecuencias será para los jugadores no británicos dentro de la Premier League, que ahora sí serán considerados como extranjeros. Dentro de esta competición hay una serie de baremos que los jugadores con dichas características deben cumplir. Por ejemplo, haber jugado un número mínimo de partidos con su selección nacional, consiguiendo así, que a ésta competición solamente acudan los mejores talentos de cada país. Ahora nombres como César Azpilicueta, David De Gea, Eden Hazard Paul Pogba, pueden ver peligrar su futuro si no continúan con su proyección internacional.

Según un estudio realizado por ‘The Guardian’ en septiembre de 2015, dos tercios de los 161 futbolistas comunitarios de la Premier League no cumplirían esos criterios. La situación sería peor aún en la segunda división o en la liga escocesa y la galesa.

Así mismo, todos estos problemas para jugar dentro de la liga inglesa traerán consecuencias para la propia competición. Si ahora competía con La Liga para ser unos de los referentes en cuanto a las estrellas que forman parte de sus equipos, será mucho más complicado que los mejores jugadores europeos puedan jugar en las islas británicas. Su nivel decaerá, y por consiguiente, los resultados de sus equipos en competiciones europeas. Sin embargo, esta reglamentación se guarda un as en la manga, que es que el comité encargado otorgue un permiso especial en caso de valorarse que el jugador tiene “cualidades excepcionales”. Un paripé para saltarse las reglas cuando la competición lo estime oportuno.

Por otro lado, las selecciones nacionales no se verían afectadas, salvo cambios futuros, para seguir disputando competiciones como la Eurocopa. No es necesario formar parte de la Unión Europea para ser uno de los equipos participantes. De hecho, los expertos vaticinan que la salida del Reino Unido de la Unión Europea puede ser el resurgir del futbolista británico ya que, ante la imposibilidad de traer estrellas del exterior, no quedará más remedio que generarlas desde la base. Formación de cantera que a largo plazo, generaría selecciones nacionales mucho más preparadas que en la actualidad.

El mercado de fichajes puede ser otro de los perjudicados o beneficiados, solo varía la perspectiva desde donde se mire. Las primeras consecuencias del adiós han generado una bajada importante en la valoración económica de la libra. Su valor respecto al euro se ha reducido en importantes porcentajes. Una situación que permite a clubes con euros en sus carteras que puedan comprar en países donde se utilice la libra abaratando mucho más los precios.

En definitiva, una vez más la política genera cambios en el deporte y en su historia. Novedades que no hacen más que fomentar o variar el negocio en el que se ha convertido el fútbol en las últimas décadas. Soluciones extravagantes que no hacen más que perjudicar a una disciplina que comenzó llena de valores, y en la que ahora solo tienen valor dos aspectos: el dinero y la política.

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